1.7.05

Alguna vez tenías que decirlo!!

Saliste corriendo sin despertarte. Se puso difícil el liviano desayuno. Un huevo duro, licuado de banana y kiwi, avena con leche y miel, pan con manteca, y una hierba digestiva post atomic breakfast. Para llegar más rápido a la planta baja te tirás por el hueco del asensor. En la puerta te topás con el portero que a veces es amigo....Caminás hasta la boca del subterráneo, te tropezás con una caries abierta en el piso, y aprovechando la pirueta, pasás desapercibido por debajo del molinete patinando hasta la escalera que lleva al andén y allí, rodar. El guarda por poco te deja fuera, te cierra la puerta a mitad de camino y tras ser embestido por ambas puertas, te armás de tu mejor cara de nada, para neutralizar la prejuiciosa cara del pasaje abordo. Suerte que hay un asiento libre, pero claro, no tanto, pues se trata de esos asientos que se ubican a ambos lados del vagón y están esos pasajeros que se sientan como si acercarse al prójimo fuese a contagiarles el paludismo o algo por el estilo. Una mirada, un acercamiento y sólo cuando casi te sentás sobre su muslo es que se dignan a dejarte un lugar. Pasan estampitas, gomitas de pelo, violinista loco y bandoneón a tientas. Tras diez páginas de lectura, te tenés que bajar. El tren se detiene y del otro lado de la puerta ya están listos para subir un comisario, una estudiante de derecho embarazada, un tornero, un guitarrista, un desempleado, una subocupada, un cajero del Banco Nación y un señor que arregla heladeras.
Una vez más esa pregunta invade tus cada vez más incomunicadas redes neuronales: ¿Llegará el día en que te dejen bajar del vagón sin obstruir la puerta, intentando subir al subte a los empujones, pisotones, con esas caras de borregos grises preocupados por llegar a quién sabe donde, como si ese fuese el último tren que se fueran a tomar en sus vidas? ¿Llegará? ¿Llegarán?

10 comentarios:

Minerva dijo...

No. Y perdón por la tristeza. Pero yo creo que no. ¿Usted llegará algún día?

Arlequin dijo...

Llegaré?

Lau dijo...

No, no por lo menos en esta vida..
Buddha te diría "ves ese arbol? ves sus hojas? cada una representa una vida tuya, todas son todas las vidas que te tomará ser un iluminado".

Arlequín dijo...

lau:
ufa!!! falta mucho para la india?
falta mucho para la india? falta mucho para la india? falta mucho para la india?

Lau dijo...

jajaja
Posteate algo nuevo Govinda!

Ema-kun dijo...

ya espero que postees algo nuevo, son cosas que me ayudan a pensar y a distenderme mucho!!

El Club de la pulenta se disculpa.... dijo...

A todos los amigos del blog:
Estoy atravesando unas semanas moviditas moviditas, con una filmación que me exige estar lejos de la tecnología. En breve vuelvo con todo!!! Prometido!!!
Muchos saludos, muchos abrazos y mucha paz,
el arlequín

Anónimo dijo...

arlequin, donde quieres llegar? buscate otro tiempo de viaje, cuando coincida con el vieje de alguien más.. no todo es 'no llegar', o 'llegar', al fin de cuentas, en historias de vida, el narcótico ante los borregos es una actitud... dejálos decir y hacer lo que quieran, serán amargos aquellos viajes: vos en cambio, sos feliz por saber que notas lo gris por sobre el arcoirirs... y de eso te alejas.

Rogelio Ferreyra dijo...

Como siempre, sensible por el lugar menos esperado.
Hay que comentar los lugares comunes, claro, para poner en tema, pero tu verdadera percepcion se nota, tan claramente, en esas cosas que decis vos y nadie mas...
Siempre un gusto saber algo de ud., caballero. Siempre una razón más para caerse por acá...

Anónimo dijo...
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